
Siempre dije que no creía en el destino...puede que haya hecho meses que lo comprobé, pero es ahora cuando me doy cuenta.
Puede que yo haya nacido para ser lo que soy ahora, o simplemente puede que lo haya ido realizando a medida que he ido creciendo, hoy...se que no me arrepiento de ninguno de los pasos que he cometido, buenos....malos....no importa, solo yo puedo juzgarlos.
Una ciudad distinta, con pueblos distintos, gente distinta...todo ello es lo que me rodea desde hace dos meses y medio, y simplemente....me gusta.
El principio es una sensación extraña, estás tu...solamente tu...ya no quedan los abrazos de familiares, de los amigos, ni aquellos lugares que solías visitar, solo quedan los recuerdos, y sus voces a través de un teléfono....sus imágenes a través de una pantalla...
Ahora aparecen nuevos lugares que visitar, nuevos abrazos antes no experimentados, nuevas sonrisas, risas y recuerdos, simplemente nuevos momentos que siguen escribiendo una historia que no tiene colocado su punto y final.
Con estas nuevas experiencias...miras atrás, y recuerdas esas palabras que ya más de una vez seguramente todos hemos escuchado alguna vez, "El pasado, es pasado, y como tal, se deja atrás", y solo quedan los recuerdos, los buenos momentos, ya que los malos siempre viajan a una parte diferente, ya olvidada. Momentos que vuelves a vivir cuando estas allí, con ellos, como si nunca hubiese descubierto este nuevo lugar, y vuelven sus abrazos ya antes mas que experimentados, sus risas, sus sonrisas, y más momentos que siguen escribiendo mi historia, aunque sólo sea por unos instantes. Ellos están ahí, como siempre, aunque si miramos atrás....siempre queda alguien...
Regresas a este nuevo lugar, sin darte cuenta que lo has echado de menos, nuevos lugares ya vistos, nuevas caras ya antes encontradas, y sonries, y encuentras el lugar que siempre antes habías estado buscando...y miras, y caminas por ese nuevo sendero que te depara la vida, y que colocará muros en su interior, sólo para que puedas saltarlos, y crecer, ya que no es cuestión de cambios, y te das cuenta de lo que está bien y lo que está mal.
No creo en el destino...yo siempre elijo el camino que quiero seguir, comparto con las personas que quiero, no con todas aquellas que aparecen, tomo las decisiones que yo quiero, y descubro que uno mismo...es lo que se hace cada día, lo que quieres ser, y no lo que quieren que seas.
No creo en el destino simplemente porque no me gusta el hecho de que controlen mi propia vida.
