
Siempre se ha dicho que no se puede conocer a alguien del todo...indiscutiblemente, la persona que dijo esto, llevaba razón.
Al principio...naces, creces, tus padres, familia, y el mundo que te rodea te enseñan a vivir, lo que es la vida y como vivirla, pero llega un momento determinado en tu vida, en el cual tu decides lo que quieres hacer con ella.
Cada día sigues creciendo, tienes tus propias opiniones y conclusiones, puedes cambiar de parecer y puedes escoger lo que quieras en ese momento. A medida que pasan días, meses, años...puedes observar como hay gente que entra en tu vida y de la misma manera que lo hace, también sale. Personas que crees que conoces realmente, y lo más ilógico de todo...es que ellos han pensado que te han conocido a ti.
No se conoce a una persona realmente en unos meses, ni en unos años, tal vez no llegas a conocer realmente a una persona en toda tu vida...Cambias...Creces...Maduras...Cambian tus opiniones, tus gestos, tu manera de pensar, tal vez hasta cambias la forma de vestir y el mismo peinado que llevabas todos los días, pero ellos siguen creyendo que eres la misma persona que creen conocer, y no se dan cuenta de que realmente están equivocados.
Yo...tal vez cambié, de hecho...tuve mil razones para hacerlo...y no me arrepiento de ello. ¿Crecí?...tal vez...es una pregunta a la cual yo todavía no tengo respuesta, pero si sé, que cada persona que entró y salió de mi vida, fueron las mismas que hicieron que hoy fuera como realmente soy. No las culpo, ni las juzgo, ya que ellas mismas fueron quienes me ayudaron a ver, a conocer, a creer y a desconfiar, a reir, a llorar, a vivir cada momento como si fuera el último, a cansarme, a aprender a vivir sin algo o sin alguien...me enseñaron a ser...quien realmente soy...
¿Y quién soy?...es algo a lo que no te puedo responder...pero a lo que si te puedo ayudar a descubrir, no te aseguro que lo consigas, ya que necesitas una vida para ello...

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