
Me siento sobre la cama, y miro las paredes que me rodean, esas paredes blancas adornadas con cientos de fotos y en un segundo me viene a la mente, en realidad, nunca hable de ella.
Ella forma parte de mi vida desde hace muchos años, tantos que yo aún era una niña a la que le encantaba jugar con muñecas. Llegó de forma inesperada, pero desde que llegó siempre ha formado un inmenzo lugar en mí, tan grande que a veces pienso que solo somos una. Muchas veces pude perderme en su mirada, en aquellos ojos de color miel que se perdían en aquel negro y en los que yo encontraba seguridad y protección, y cada vez que la miraba pensaba si se podía querer tanto a alguien, con ella descubrí que mi pregunta era cierta.
Estuvo en momentos importantes junto a mí, dándome su apoyo y cariño sin darse cuenta de lo que pasaba, muchas veces sentí que me abrazaba tan sólo con acercarse, que me sonreía con solo mirarme...Su color blanco no desentonaba con mi color de piel, y cada vez que me miraba aparecía una sonrisa en mi rostro.
Todo eso se rompió cuando cumplí trece años, la alejaron de mí sin importar si quiera ni mi opinión, ni la de ella, me hizo falta en momentos innumerables, y sé que yo a ella también, pero tengo el consuelo de que cada año la vuelvo a ver, y cada vez que tengo que alejarme de ella le hago la misma promesa de siempre -”Volveré a verte así”- .
Y con ella pude entender...que cuando todo falla, ella aún sigue a mi lado, que está ahí aunque no la pueda ver, porque como dice el dicho, -”Los mejores amigos son como las estrellas, no siempre se ven, pero siempre están ahí”-.
Ella forma parte de mi vida desde hace muchos años, tantos que yo aún era una niña a la que le encantaba jugar con muñecas. Llegó de forma inesperada, pero desde que llegó siempre ha formado un inmenzo lugar en mí, tan grande que a veces pienso que solo somos una. Muchas veces pude perderme en su mirada, en aquellos ojos de color miel que se perdían en aquel negro y en los que yo encontraba seguridad y protección, y cada vez que la miraba pensaba si se podía querer tanto a alguien, con ella descubrí que mi pregunta era cierta.
Estuvo en momentos importantes junto a mí, dándome su apoyo y cariño sin darse cuenta de lo que pasaba, muchas veces sentí que me abrazaba tan sólo con acercarse, que me sonreía con solo mirarme...Su color blanco no desentonaba con mi color de piel, y cada vez que me miraba aparecía una sonrisa en mi rostro.
Todo eso se rompió cuando cumplí trece años, la alejaron de mí sin importar si quiera ni mi opinión, ni la de ella, me hizo falta en momentos innumerables, y sé que yo a ella también, pero tengo el consuelo de que cada año la vuelvo a ver, y cada vez que tengo que alejarme de ella le hago la misma promesa de siempre -”Volveré a verte así”- .
Y con ella pude entender...que cuando todo falla, ella aún sigue a mi lado, que está ahí aunque no la pueda ver, porque como dice el dicho, -”Los mejores amigos son como las estrellas, no siempre se ven, pero siempre están ahí”-.
- I feel better when you feel better too- (L)

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