sábado, 4 de diciembre de 2010

Hierba Mojada...!*


Y son momentos como éste cuando uno se siente bien.
Cuando después de tanto pensar, meditar e intentar ver el camino de otros, un largo paseo por esas carreteras, el aire frío en tu cara, el olor a la lluvia, a esa hierba mojada, esas montañas que se ven justo enfrente, y esa dulce compañía, te hacen sentir tu verdadero camino...



Y es mirarme ahora a la cara y ser quien soy...!*

jueves, 19 de agosto de 2010

PoRqUe CuAnDo eStÁ eLLa, NaDa FaLta...!*


Me siento sobre la cama, y miro las paredes que me rodean, esas paredes blancas adornadas con cientos de fotos y en un segundo me viene a la mente, en realidad, nunca hable de ella.
Ella forma parte de mi vida desde hace muchos años, tantos que yo aún era una niña a la que le encantaba jugar con muñecas. Llegó de forma inesperada, pero desde que llegó siempre ha formado un inmenzo lugar en mí, tan grande que a veces pienso que solo somos una. Muchas veces pude perderme en su mirada, en aquellos ojos de color miel que se perdían en aquel negro y en los que yo encontraba seguridad y protección, y cada vez que la miraba pensaba si se podía querer tanto a alguien, con ella descubrí que mi pregunta era cierta.
Estuvo en momentos importantes junto a mí, dándome su apoyo y cariño sin darse cuenta de lo que pasaba, muchas veces sentí que me abrazaba tan sólo con acercarse, que me sonreía con solo mirarme...Su color blanco no desentonaba con mi color de piel, y cada vez que me miraba aparecía una sonrisa en mi rostro.
Todo eso se rompió cuando cumplí trece años, la alejaron de mí sin importar si quiera ni mi opinión, ni la de ella, me hizo falta en momentos innumerables, y sé que yo a ella también, pero tengo el consuelo de que cada año la vuelvo a ver, y cada vez que tengo que alejarme de ella le hago la misma promesa de siempre -”Volveré a verte así”- .
Y con ella pude entender...que cuando todo falla, ella aún sigue a mi lado, que está ahí aunque no la pueda ver, porque como dice el dicho, -”Los mejores amigos son como las estrellas, no siempre se ven, pero siempre están ahí”-.

- I feel better when you feel better too- (L)

lunes, 19 de julio de 2010

Una DuRa DeSpEdiDa...!*


Me miró…preguntándome que iba a hacer, -yo me voy a casa- fue lo que dije delante de todos. Después de despedirme de todos aquellos a los cuales no había visto en unos meses, me quede un momento quieta…

- Ahora nos damos un paseo tú y yo, te conozco, y tú no te vas ya a casa.

Que bien me conoce…le cogí la mano y me apoye en su hombro, entonces empezamos a caminar. En el camino me dediqué a escuchar todo lo que me contaba, tropezando las miradas en algunos momentos, aunque yo lo intentaba evitar.

- Cuéntame algo, ¿Qué has hecho? Estás muy callada- fue lo que me dijo.

- Estoy intentando asimilar cosas.

- ¿Qué cosas?

- Que te vas.

Su mirada se volvió a tropezar con la mía, aunque bajé la cabeza enseguida.

- Tú también te irás.

En eso tenía razón…yo me iría a principios de agosto, para volver, e irme otra vez.

- Yo volveré a las Canarias Bea…

- Sí, pero no antes de que yo me vaya…

Me sentí egoísta en ese momento, yo me iba, exacto, pero no esperaba que su partida fuera tan temprano, sabía que se tenía que ir, y sabía que lo haría, pero no sabía que fuese tan pronto y sin billete de vuelta.

Seguimos caminando, seguía hablándome e intentando despejar mi cabeza de la idea de su partida, pero no lo conseguía, yo ya sabía que esa tarde iba a ser la tarde de nuestra despedida. Nos sentamos en un banco que hay cerca de la Concepción, enfrente de una puerta de garaje que en ese momento me pareció horrible con aquella grúa colorida llevándose a aquel coche, después de todo, ahora la veo de forma diferente.

Mientras yo seguía callada, se dedicaba a mirarme y a intentar meter algo de alimento por mi boca, finalmente lo consiguió, tiene un gran poder de persuasión, lo sabe…

- ¿Por qué me miras tanto?- le pregunté.

- Porque te quiero.

Era la respuesta que menos esperaba, con las palabras exactas que se guardaron dentro del corazón. Miré hacia el otro lado, pero era inevitable, cuando me volví hacia ella, una lágrima calló por cada uno de mis ojos. Me abrazó y me mantuvo ahí mientras yo derramaba una a una toda la tristeza que tenía dentro.

- Perdóname por haberme enfadado contigo- le dije entre lágrimas.

- Ni me molestó, se que no era un enfado, solo que no querías ver la realidad.

Tenía razón… Seguí abrazándola, preguntándome que haría yo sin ella…

- Seguir haciendo, porque yo voy a seguir ahí, no te voy a dejar sola porque tú formas parte de mi vida, eres como mi hermana.

Yo seguía llorando, no podía evitarlo, y ella daba con las palabras justas que se iban guardando dentro de mí. Todavía me abrazaba, pero ésta vez me miraba con aquellos ojos en los que yo siempre había buscado protección, asilo, cariño, los mismos que me decían que todo iba a estar bien, los mismos que hacían que fuera una de mis mejores amigas.

Ya era hora de marcharse, nos levantamos mientras yo secaba mis últimas lágrimas, le volví a coger la mano y echamos a andar, apenas quedaban unos minutos para separar nuestros caminos por unos meses. Me quité uno de mis pendientes, aquel que reflejaba el símbolo de la paz y que siempre le había gustado, lo mantuve en la mano hasta el lugar en donde nuestros caminos se separaban. Me miró y le devolví la mirada, no hacia falta más, se despidió de mí mientras le colocaba mi pendiente en su mano, nos separamos y me sonrió, esa fue la última imagen en la cual aparecemos juntas. 18~7~10. Por ahora...

domingo, 25 de abril de 2010

CaMbiOs QuE nO sE eNtIeNdEn...!*


Siempre se ha dicho que no se puede conocer a alguien del todo...indiscutiblemente, la persona que dijo esto, llevaba razón.

Al principio...naces, creces, tus padres, familia, y el mundo que te rodea te enseñan a vivir, lo que es la vida y como vivirla, pero llega un momento determinado en tu vida, en el cual tu decides lo que quieres hacer con ella.

Cada día sigues creciendo, tienes tus propias opiniones y conclusiones, puedes cambiar de parecer y puedes escoger lo que quieras en ese momento. A medida que pasan días, meses, años...puedes observar como hay gente que entra en tu vida y de la misma manera que lo hace, también sale. Personas que crees que conoces realmente, y lo más ilógico de todo...es que ellos han pensado que te han conocido a ti.

No se conoce a una persona realmente en unos meses, ni en unos años, tal vez no llegas a conocer realmente a una persona en toda tu vida...Cambias...Creces...Maduras...Cambian tus opiniones, tus gestos, tu manera de pensar, tal vez hasta cambias la forma de vestir y el mismo peinado que llevabas todos los días, pero ellos siguen creyendo que eres la misma persona que creen conocer, y no se dan cuenta de que realmente están equivocados.

Yo...tal vez cambié, de hecho...tuve mil razones para hacerlo...y no me arrepiento de ello. ¿Crecí?...tal vez...es una pregunta a la cual yo todavía no tengo respuesta, pero si sé, que cada persona que entró y salió de mi vida, fueron las mismas que hicieron que hoy fuera como realmente soy. No las culpo, ni las juzgo, ya que ellas mismas fueron quienes me ayudaron a ver, a conocer, a creer y a desconfiar, a reir, a llorar, a vivir cada momento como si fuera el último, a cansarme, a aprender a vivir sin algo o sin alguien...me enseñaron a ser...quien realmente soy...

¿Y quién soy?...es algo a lo que no te puedo responder...pero a lo que si te puedo ayudar a descubrir, no te aseguro que lo consigas, ya que necesitas una vida para ello...